Las sincronicidades: cuando su nombre aparece en todas partes

Cuando el mundo parece pronunciar su nombre
Hay un momento en el proceso donde la realidad empieza a parecer sospechosa.
Vas conduciendo y la matrícula de delante lleva su fecha de nacimiento.
Entras a una cafetería y alguien grita su nombre.
Enciendes la televisión y el personaje principal se llama como él.
Al principio sonríes.
Luego te inquietas.
Después te preguntas si te estás volviendo obsesiva.
Pero detente.
Cuando alguien ha sido importante para ti, su nombre se convierte en un código emocional.
El cerebro no solo recuerda.
Filtra.
Existe algo llamado sistema de activación reticular —un filtro interno que decide qué estímulos captas con intensidad— y cuando una persona ocupa espacio en tu mundo interno, todo lo que la represente se ilumina.
No es que el universo esté gritando.
Es que tu atención está afinada.
Pero aquí viene lo interesante.
Aunque la explicación pueda ser psicológica, la experiencia se siente simbólica.
Porque cuando una conexión ha sido profunda, cualquier coincidencia parece cargada de significado.
Y no estás loca por sentirlo así.
Las sincronicidades no siempre anuncian destino.
A veces anuncian que algo todavía se está moviendo dentro de ti.
🌙 Lo que esto significa para mí
Yo también he vivido esa etapa.
Ver su nombre repetido como si el mundo lo escribiera en cada esquina.
Y aprendí algo importante.
No todas las coincidencias son promesas.
Algunas son espejos.
Si verlo me activaba ansiedad, sabía que todavía estaba integrando.
Si verlo ya no me movía, sabía que estaba cerrando.
La señal no está afuera.
Está en la reacción que despierta en ti.
💫 Cierre
Si hoy ves su nombre en todas partes, no te asustes.
No significa que estés destinada.
No significa que estés atrapada.
Significa que algo fue importante.
Y lo importante no desaparece de golpe.
Se transforma.
La verdadera señal no es que su nombre aparezca.
La verdadera señal es cuando aparezca…
y tú permanezcas en calma.

Ayana Farina