La paz definitiva: cuando sueltas y la conexión se transforma
La paz definitiva
Después de la tormenta…
llega algo que muchas mujeres confunden.
No es euforia.
No es olvido.
No es resignación.
Es paz.
Un día despiertas y ya no hay urgencia.
No necesitas revisar su perfil.
No necesitas interpretar señales.
No necesitas escuchar canciones buscando mensajes ocultos.
Simplemente sabes.
Sabes que lo que fue, fue verdadero.
Sabes que no tienes que perseguir nada.
Sabes que no necesitas confirmar nada.
Y lo más curioso…
Ya no te importa el cuándo.
Cuando la conexión ha sido profunda, pasa por fases:
Tristeza.
Ansiedad.
Resonancia.
Sueños.
Sincronicidades.
Pero el punto más alto no es el reencuentro.
Es la calma.
La calma es el verdadero indicador de transformación.
Porque cuando llegas ahí, el amor deja de ser necesidad.
Se convierte en conciencia.
🌙 Lo que esto significa para mí
Yo creía que la señal final sería que él volviera.
Pero no.
La señal final fue dejar de necesitar que volviera.
Eso no significa que el amor desaparezca.
Significa que deja de doler.
Y cuando algo deja de doler, ya no te domina.
Si vuelve, lo recibes desde elección.
Si no vuelve, sigues completa.
Eso es libertad.
💫 Cierre espiritual
La conexión no siempre está destinada a durar en el plano físico.
A veces está destinada a despertarte.
Y cuando despiertas…
La frecuencia ya no te arrastra.
La frecuencia se integra.
La paz definitiva no es que él cambie.
Es que tú ya no vibras desde la carencia.
Y en ese estado, ocurra lo que ocurra,
tú estás en tu centro.
—
Ayana Farina 🌙