Cuando el alma tiembla (Parte I): conexiones intensas, electricidad emocional y silencios que duelen

Cuando el alma tiembla (Parte I)

La electricidad invisible

Hay personas que no llegan…
irrumpen.

No sabes explicar por qué,
pero algo en ti se despierta.

No es solo atracción.
No es solo deseo.
Es reconocimiento.

Como si una parte antigua de ti dijera:
“Ya lo conozco.”

Y entonces aparece la electricidad.

Ese pellizco en el estómago.
Esa sensación de urgencia.
Esa certeza que no pasa por la razón.

Intentas ignorarlo.
Intentas distraerte.
Pero el cuerpo insiste.

Hay días en los que el silencio pesa.
Días en los que no hablar duele más que hablar.

Y de repente…
sientes que tienes que escribir.

No desde la necesidad.
Desde algo más profundo.

Y cuando lo haces,
descubres que también había un miedo al otro lado.
Una confusión.
Una interpretación no dicha.

A veces el alma reconoce antes de que el ego esté preparado.

Y eso crea pausas.

No porque no haya conexión.
Sino porque hay miedo.

Miedo a sentir demasiado.
Miedo a perder control.
Miedo a repetir historias.

Hay vínculos que no se rompen.
Se suspenden.

Y cuando vuelven,
no lo hacen por casualidad.

Lo hacen porque algo aún está aprendiendo.

— Ayana Farina