No quiero príncipes, quiero coherencia en el amor

📖 No quiero príncipes. Quiero coherencia.

Hay algo que se repite constantemente en las conversaciones de muchas mujeres.

No queremos cuentos.
No queremos promesas vacías.
No queremos intensidad que dure tres semanas.

Queremos coherencia.

Estamos viviendo una etapa donde muchas personas no han cerrado ciclos.
Relaciones que terminan sin explicaciones.
Vínculos que se sostienen por costumbre.
Personas que dicen sentir, pero no saben quedarse.

Y en medio de todo eso, se ha normalizado la ambigüedad.

El “ya veremos”.
El “ahora no estoy preparado”.
El “me importas, pero…”.

Pero llega un momento en la vida en el que una mujer deja de querer príncipes
y empieza a querer hombres.

Hombres que sepan lo que quieren.
Que no estén atrapados en el pasado.
Que no utilicen a otros como puente para salir de una relación.
Que no desaparezcan cuando la emoción se vuelve real.

No buscamos que nos rescaten.
No buscamos que nos mantengan.
No buscamos que nos regalen nada.

Buscamos presencia.

Presencia emocional.
Responsabilidad afectiva.
Reciprocidad.
Tranquilidad con chispa.

Porque el amor no debería sentirse como una batalla constante.
No debería generar ansiedad.
No debería obligarnos a demostrar continuamente nuestro valor.

La madurez emocional no es intensidad.
Es estabilidad.

Y cuando una persona ha aprendido a estar bien sola,
no busca llenar un vacío.

Busca compartir.

Compartir el camino.
Los proyectos.
Las conversaciones sencillas.
La complicidad cotidiana.

No es una exigencia imposible.
Es una elección consciente.

Quizás no es que no existan personas coherentes.
Quizás estamos aprendiendo a no conformarnos con menos.

Y cuando eso sucede,
ya no se negocia la paz por emoción momentánea.


Ayana Farina

Añadir comentario

Comentarios

Todavía no hay comentarios