Cuando el alma tiembla (Parte II): destino o aprendizaje
Cuando el alma tiembla (Parte II)
Activación o destino
Durante mucho tiempo confundí intensidad con destino.
Si el cuerpo temblaba,
si veía señales,
si aparecían fechas, nombres, sincronías…
pensaba que era una historia de otras vidas.
Pero la intensidad no siempre es eternidad.
A veces es herida.
Hay conexiones que no vienen a quedarse.
Vienen a mostrarte lo que aún no has sanado.
Esa electricidad en el estómago
no siempre es magia.
A veces es ansiedad.
A veces es apego.
A veces es el miedo a no ser elegida.
Y eso no le quita belleza.
Le da verdad.
Porque el alma puede reconocer,
pero el amor necesita madurez.
No basta con sentir.
Hay que sostener.
No basta con vibrar.
Hay que construir.
Hoy ya no me pregunto si es de otras vidas.
Me pregunto:
¿Me da paz?
¿Me da presencia?
¿Me da reciprocidad?
Porque si el alma tiembla
pero el vínculo no se sostiene,
quizá no era destino.
Quizá era aprendizaje.
Y también está bien.
— Ayana Farina